Sentir
Sentir
Vienen
las heladas a mi mente,
la pasión por los cedros
almibarados de escarcha,
las últimas frases tan cálidas
a la luz del fuego.
Vienen los astros,
fríos, estáticos,
mientras la nieve cae
resbalando por las ventanas.
Y las risas, al mirarlas,
dan calor a las almas,
llegando sus ecos
a esta nostalgia,
donde el cielo abrasador
me trae un frío dentro,
como si estuviera dormida,
por siempre,
en mis recuerdos.

